Archivo Fotográfico Biblioteca Luis Sandoval

Por: María Alejandra Prieto Zambrano

Un cumulo de objetos… un pasaporte perdido con sello del 74 en la URSS, una hoja de vida escrita a máquina, un casete que se titula “el sujeto político” junto a un “Fals” escrito con marcador, cuadernos y cartas repletos de notas personales, pistas. Un conjunto de fotos agrupadas con cauchos dentro de una caja de electrodomésticos, fotografías junto a postales y recortes de revistas, positivos en papel con números escritos por detrás indicando secuencias. Diapositivas, negativos en 35mm, 50mm. Un programa de mano de los 100 años de María Cano (1987), unas gafas intactas guardadas en su estuche a la medida, una bolsita y una boina. ¿Como se puede entender este compilado de objetos de todo tipo?, ¿Cómo podemos denominarlo archivo?, ¿Quién opera detrás de él? 

¿Que se guarda y que se descarta?… el archivo como otra forma de decir.  

En este archivo se compila gran parte del trabajo de Luis Ignacio Sandoval Moreno (1943-2022) relacionado a las diferentes dimensiones de su accionar político. Desde el movimiento por la paz como asesor en materias relacionadas con la agenda de paz en REDEPAZ, Red Nacional de Iniciativas Ciudadanas por la Paz y contra la Guerra, en su etapa como consultor en el CNP, consejo nacional de planeación (2002), como escritor de publicaciones sobre formación en derechos humanos y organizaciones sociales populares, como coautor de un proyecto de ley para la participación democrática de las organizaciones civiles, como columnista en El Espectador, cómo integrante de la Oficina de Derechos Humanos del Ministerio (1996 – 1998), como miembro de veedurías ciudadanas y como líder político, lo cual se materializó en construir un lugar para alojar las dudas y apoyar los procesos de formación en derechos laborales de otros sindicatos y organizaciones, así se conformó el ISMAC, Instituto María Cano (1978). Su creación fue impulsada por una fuerte afinidad hacia lo que representa la figura de María Cano… “la pelea de María era por buenas condiciones de trabajo, por el derecho al cuidado de los hijos, por el derecho a la educación y a la participación política” (Pinilla, Pag 60) 

La misión compartida con integrantes de la Colectiva La Mariacano, para la Memoria de los Movimientos Sociales y las Izquierdas en Colombia, desde su voluntad enunciada en vida de guardar y recopilar un acervo para el futuro nos conduce a pensar en ¿de qué forma conservar lo que lo conforma y con qué fin?  

Pensar en el archivo no solo es una herramienta para activar las memorias y analizar el pasado para interpretar el presente. Es un mecanismo que permite seleccionar y desenterrar esas otras versiones de la historia que se desdibujan o acentúan dependiendo de quien opere detrás del mismo.


Colectivo La María Cano

Hace diez años tomamos la acertada decisión de poner en marcha el colectivo La María Cano, con el propósito de contribuir a la historia de los movimientos sociales y de las izquierdas en Colombia, particularmente a través del rescate de sus archivos.

Ha sido una fortuna para mí estar muy cerca de las actividades de investigadores experimentados y jóvenes: historiadores, escritores, estudiosos comprometidos.

El propósito del colectivo La María Cano llena un vacío importante, y al mismo tiempo representa un gran reto: el que tiene hoy la sociedad colombiana con la verdad, con la memoria y con la historia de los durísimos años que hemos vivido —más de medio siglo—, con la esperanza de transitar hacia el estado superior de la paz, que es la reconciliación.

La historia no es un adorno. Es un elemento fundamental de nuestra identidad, de nuestra personalidad social, y, por supuesto, de la proyección de nuestro futuro.

Las duras lecciones del pasado son la plataforma para construir un presente y un futuro mejor.

A esta enorme tarea contribuirá, con esmero y entusiasmo, el colectivo La María Cano, desde el campo de su competencia.